lunes, 2 de agosto de 2010

¡Delega, hombre, delega!

Luís está cansado. El departamento de contabilidad está saturado de trabajo y las cosas se están haciendo mal. Luís tiene que preocuparse de todos los detalles pero aun así realmente las cosas se están haciendo mal. Y para eso estudió Administración de Empresas...

Hace ya algún tiempo que le comentó a su jefe la necesidad de contratar a una persona más en el departamento; pero Andrés está muy ocupado y no ha tenido tiempo de analizar el asunto. Simplemente sería suficiente un contable. Alguien que pudiese dedicarle tiempo a los detalles y descargar un poco de trabajo a Luís. Nada más.

Andrés le ha llamado para tener una pequeña reunión con el. Luís no sabe cual será el contenido de la misma pero que su jefe le pueda dedicar unos minutos ya es algo. Andrés no está preocupado pero sí cansado, muy cansado.

“¿Cómo van las cosas Luís? Ya se que apenas he tenido tiempo para ti”


“Bueno Andrés. Como ya sabes hace tiempo que te solicité alguien más para el departamento pero no me has dicho nada.”


“Oye sinceramente no lo recuerdo. ¿Por el tema de la carga de trabajo?”


“Correcto Andrés. La última vez te lo comenté en la cafetería...”

“No lo recuerdo Luís. ¿Estás convencido de que esa es la causa? ¿De qué hay que incluir un contable más?”


“No me cabe duda alguna.”

“Luís, no se hablé más. Adelante. Habla con Recursos Humanos y pásales el perfil necesario para que cuanto antes se integre esa persona en nuestro departamento. Además te pido disculpas por no haberle prestado más atención a este asunto.”

Esto no ha ocurrido en la realidad. Simplemente se trata de un pequeño ejercicio en un Master de Project Management. Luís y Andrés son dos alumnos. Cada uno ha preparado su papel y su estrategia. El resto, junto con el profesor, analizarían, después, la conversación y su contenido.

A la pregunta del profesor a “Luís” de “¿Qué te ha parecido Andrés?” este contesta... “Se ha comportado como realmente habría esperado si fuese mi jefe.”

Este comentario descoloca un poco al grupo; especialmente al de Andrés. Hay una sensación de que “Andrés” ha sido “muy blando”, “apenas ha analizado la necesidad real de tener que contratar a alguien...” “es que contratar a una nueva persona no es ninguna broma” dice el profesor.

Pero veamos…

• Andrés lo que realmente hace es delegar responsabilidades en Luís.

• Delegar es un gran acto de responsabilidad. Andrés asume la responsabilidad de que Luís actúe de forma responsable.

“En mi primer viaje como piloto o segundo de a bordo con el buen capitán MacW, recuerdo que me sentí muy halagado y fui a cumplir alegremente con mis obligaciones al quedar como capitán a todos los efectos prácticos. Sin embargo, por muy grande que fuera mi ilusión, lo cierto es que el verdadero capitán estaba allí, respaldando mi seguridad en mí mismo, aunque permaneciera invisible a mis ojos tras la puerta de su camarote chapeada de madera de arce y con picaporte de porcelana blanca.”

“El espejo del mar.” Joseph Conrad

Recursos útiles: “El espejo del mar.” Joseph Conrad